La leche de burra se ha aplicado al uso cosmético desde hace muchos siglos. Famosos eran los baños que se daba Cleopatra en esta leche y también famosa es la belleza que ella profesaba.
Entre sus propiedades se encuentran múltiples virtudes para el tratamiento de la piel, entre ellas, es regeneradora, nutre la piel y reduce el envejecimiento. Se recomienda para pieles sensibles, pieles atópicas o pieles alérgicas, ya que las calma a la vez que las deja muy hidratadas, debido a que evita la pérdida de la humedad cutánea y frena los problemas de la piel.
Se han hecho multitud de cosméticos con este ingrediente, incluso hay productos que únicamente están hechos a base de leche de burra. Sobretodo existen cremas y jabones, tanto corporales como faciales, hechos a partir de este producto, aunque entre las próximas novedades de marcas muy conocidas se van a encontrar productos capilares hechos también en base a la leche de burra.
